jueves, enero 1

INVESTIGACIÓN

Los documentos aquí reflejados han sido extraidos del libro "Lastimosa Historia, crimen de Cuenca", autor Arturo Culebras Mayordomo

Audiencia Provincial de Cuenca
Sentencia condenatoria a muerte emitida el día 28 de septiembre de 1893
Sentencia: En la ciudad de Cuenca a veintiocho de septiembre de mil ochocientos noventa y tres.- Vista ante esta Audiencia con el Tribunal del Jurado y en juicio oral y público la causa instruida en el Juzgado de Priego por el delito de robo con ocasión del cual resultaron cinco homicidios en la que es actor por tanto Hipólito Mayordomo Vindel, viudo de cincuenta y dos años de edad y de profesión zapatero y están hoy procesados Justo, Casto y Agripino Racionero Viejobueno de veinticinco, veintitrés y diez y nueve años de edad respectivamente, Mariano Castro Soria de veinticinco y Petra Viejobueno Martínez madre de aquellos de cincuenta y uno, casados los dos primeros, solteros los otros y viuda la ultima, todos naturales y vecinos de Albalate de las Nogueras, de profesión jornaleros, saben leer y escribir Justo y Agripino y Mariano, tienen antecedentes penales este ultimo y el primero y están todos en prisión provisional.- Habiendo sido ponente el Magistrado Don Liborio Hierro.


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Primero.- Resultando que el veredicto del Jurado a las preguntas formuladas ha sido el siguiente:

A la primera.- En la noche del ocho al nueve de marzo último y en la calle de las Chimeneas de la villa de Albalate de las Nogueras, ¿entraron varios hombres en la casa numero dos atropellando a su dueña al abrir esta la puerta en la que llamó uno de ellos? Sí

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A la octava.- ¿Se apoderaron de unos cien duros en metálico, un revolver, bacalao y chocolate que valían veintitrés pesetas y también de pan y trozos de lomo que inmediatamente se comieron en la cocina de la misma casa después de freírlos unos, mientras los otros en barreños y cazuelas se lavaban las manos, y con trapos y papeles limpiaban las armas de la sangre que las cubrían? Sí
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A la catorce.- ¿Los que ejecutaron los hechos expresados en las trece anteriores preguntas habían meditado reflexiva, fría e insistentemente durante más de veinte días el modo de realizarlo, con mayores facilidades y seguridad y con menos exposición de ser descubiertos? Sí
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A la veintidós.- ¿Tuvo conocimiento Petra Viejobueno Martínez de que los hechos referidos iban a ejecutarse de noche para mejor asegurar su realización y evitar el descubrimiento de sus ejecutores? Sí
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Fallamos: Que debemos condenar y condenamos a Justo, Casto y Agripino Racionero Viejobueno y Mariano Castro Soria como autores, con circunstancias agravantes del delito de robo con ocasión del cual resultaron cinco homicidios a la pena de muerte, que se ejecutará en la Villa de Priego y en la establecida en el artículo ciento dos del Código Penal y en el caso de no ser ejecutados por ser indultados en la accesoria de inhabilitación absoluta perpetua, que igualmente condenamos a Petra Viejobueno Martínez como cómplice de dicho delito a la pena de veinte años de reclusión temporal con la accesoria de inhabilitación absoluta temporal en toda su extensión. Que indemnicen los cuatro primeros y solidariamente entre sí a Hipólito Mayordomo Vindel en la cantidad de diez y seis mil pesetas y la última en la de dos mil, caso de ser insolvente en toda la cantidad, y por último se impone a cada uno de dichos cinco procesados el pago por iguales partes de las costas no declaradas de oficio, se decreta el decomiso de las armas empleadas y por último reclámese con urgencia al Juzgado el ramo separado de embargo.
Así por esta nuestra sentencia que se publica en la sesión de este día lo pronunciamos,mandamos y firmamos.—-Manuel M. González.——Liborio Hierro.—- Tomás Martín y Galán.-Lo inserto concuerda con su original a que me refiero. Y para que conste expido la presente con el visto bueno del Sr. Presidente en Cuenca a veintiocho de Septiembre de mil ochocientos noventa y tres.


Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari (Priego)

El día 27 de marzo de 1.895 fueron ejecutados públicamente, sobre un cadalso, y por ahorcamiento, Justo Racionero Viejobueno, enterrándose su cadáver fuera de sagrado al no haber recibido ningún Santo Sacramento, y Mariano Castro Soria que sí los recibió y fue enterrado a la orden del ritual romano en el Camposanto de la Parroquia de San Nicolás de Bari (Priego). (Libro de defunciones de la Parroquia de San Nicolás de Bari. Priego). Habían transcurrido dos años y 19 días desde la comisión de los hechos.

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Archivo Municipal de Albalate de las Nogueras
Libro de Defunciones
ASESINADOS
Manuela BOLLO COLLADOS
. Nacida el día 2 enero de 1841, edad 48 años. 37 heridas.
Manuela MAYORDOMO BOLLO, edad 20 años.
Pedro MAYORDOMO BOLLO, edad 15 años. Muere en el portal de la casa al defender a su madre.
Toribio MAYORDOMO BOLLO, edad 13 años.
Cándido MAYORDOMO BOLLO, edad 10 años.

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Archivo Histórico de la Guardia Civil
"AUTORES.- JUAN ANTONIO RACIONERO MUELAS, de 54 años de edad, casado, jornalero, natural y vecino de Albalate de las Nogueras; JUSTO RACIONERO VIEJOBUENO, de 30 años, jornalero, hijo de Juan Antonio y de Petra, de la misma naturaleza y vecindad que el anterior; CASTO RACIONERO VIEJOBUENO, de 26 años, casado, hijo de Juan Antonio y de Petra, de la misma naturaleza y vecindad; AGRIPINO RACIONERO VIEJOBUENO, de 18 años, soltero, jornalero, hijo de Juan Antonio y de Petra, de la misma naturaleza y vecindad; MARIANO CASTRO MAYORDOMO (a) “Castrillo”, amigo de los anteriores, de 24 años, hijo de Pedro y Dolores, sin que los nombres de sus padres se confirme son estos, natural y vecino de Albalate de las Nogueras, y de forma indirecta la ESPOSA de Juan Antonio, llamada PETRA VIEJOBUENO, de 52 años, que se dice les exaltó a que cometieran el referido crimen, tanto a su marido como a los hijos. Como consecuencia de estos hechos fueron encarcelados todos los que intervinieron en las muertes y trasladados a Cuenca, donde permanecieron unos 10 meses; en la Prisión de Cuenca murió el llamado CASTO RACIONERO VIEJOBUENO, sin duda antes de conocerse la Sentencia fueron trasladados a Priego para ejecutarlos JUAN ANTONIO, JUSTO Y MARIANO CASTRO (a) “Castrillo”, muriendo Juan Antonio, antes de la ejecución, creyendo fuese por padecer enfermedad de corazón, y fueron ahorcados solamente JUSTO y MARIANO CASTRO; el AGRIPINO fue destinado a la cárcel de Larache (Marruecos), al que no ahorcaron por ser menor de edad, y allí cumplió su condena, fijando su residencia posteriormente en Alcazalquivir (Marruecos). La madre de estos, PETRA VIEJOBUENO, fue destinada a la cárcel de Alcalá de Henares (Madrid) donde permaneció varios años y una vez puesta en libertad regresó a su pueblo natal,muriendo poco después."
La prensa de la época dijo:

Declara Justo
Empieza Justo su declaración afirmando que el día del crimen estuvo trabajando en la heredad del sacristán, refiriendo con soltura todo cuanto en tal día hizo.
Por la noche, dice, que regresó a su casa, donde a las siete y media recibió la visita de Castrillo, y asegura que a las nueve estaba ya roncando.
Incurre en contradicciones con lo que declaró en el sumario, y dice que lo que ahora declara es la verdad, lo que han leído, mentira.
- Antes de acostarme, -dice Justo- estuve hablando con el sacristán, que por cierto es mal hablado.
Niega que escondiera un cuchillo para que la guardia civil no se lo llevara,diciendo que tal cosa jamás lo hubiera hecho, porque entonces se acusaba en tonto.
Explica la mancha de sangre que tenía en la manga de la camisa, diciendo que era de una matanza de cerdos.
- Que Dios me mate si miento- exclama- como también es cierto que a mi padre lo mató la guardia civil para que hablase, y falso por todos los conceptos que yo dijese que mi padre tuviese toda la culpa de los crímenes.
Añade que no hubo reunión preparatoria.
No recuerda si Agripino llevaba el capote al que hacen alusión algunos testigos, ni sabe la procedencia de las armas.
Cree que los autores del crimen deben residir en Torralba.
Al día siguiente de saber el suceso, por el médico del pueblo, dice que como buen cristiano rezó, llorando, un Padre Nuestro por las víctimas.
No reconoce ni los cuchillos, ni el hacha ni los hachuelos.
No niega que cuando el declarante fue detenido dijo a su madre: “Me parece que nos van a matar”.
Manifiesta también que los guardias civiles les maltrataron con grandes golpes,porque creían que no decía verdad al sostener que era inocente, como lo es ahora.
- ¡Por estas cruces!- dice al terminar.

Declara Casto
El procesado dice que aunque le llamen Casto su verdadero nombre es Castor.
Se lee la partida de buatismo y resulta que se llama Casto y no Castor.
Explica todo cuanto hizo el día 8, diciendo que estuvo trabajando en el campo, y que llegó a Albalate a las seis y media de la tarde. Aquella noche dice que no salió de su casa.
El fiscal dice que ante el juez declaró el procesado que serían sus hermanos Agripino y Justo los autores.
Se da lectura a la declaración, y a pesar de las negativas del procesado, resulta en efecto lo que dice el fiscal. En la declaración contó el acusado, con todos sus repugnantes detalles, la escena del crimen, incluso el de haber cenado todos delante de los cadáveres.
Casto se inquieta en el banquillo.
El procesado niega haber declarado tal cosa, y caso de haberlo dicho, fue porque le colgaron por el cuello, del techo con una cuerda.
-Aquí -dice- en el cuello tengo aun las señales de los cordeles. De modo que si dije eso fue obligado por el castigo.
Afirma que la noche del crimen se acostó temprano aunque acostumbra a hacerlo más tarde.
Sostiene que no sabe que hubiese fantasma alguno en el pueblo. No se acuerda haber reconocido las armas con que se cometieron los asesinatos.
Declara el testigo Marcos Barrio, el cual dice que oyó decir a Justo: “Mi padre nos ha perdido”.

Declara Agripino
Comienza a declarar Agripino, el que afirma que estuvo con Castrillo la noche del crimen; pero que nada había oido decir al hijo de Hipólito respecto a donde iba a dormir aquella noche.
Reconoce como suyos los cuchillos que hay sobre la mesa y explica las manchas de sangre que tienen, diciendo que los empleaban en la matanza de cerdos.
También manifestó que los rasguños que tenía en las manos se los había inferido podando viñas.
Afirma que ha observado siempre buena conducta, y niega en redondo haber tenido alguna participación en los hechos, y que no sabe como ante el juez llegó a declarar semejante cosa.
Agripino se expresa con poca energía y muchas vacilaciones.
El testigo Jacinto Zabala, que comparece después de declarar, dice que en la noche del día 8 halló cerca de la casa de Hipólito a Agripino y a Castrillo, y que el primero le dijo:
- Marchese usted a su casa, o le corto el pescuezo, no quiero bultos en este sitio.
El procesado niega lo dicho por Zabala; éste lo afirma rotundamente, y se promueve un violento altercado entre el testigo y los procesados aludidos.
Agripino contesta a las preguntas del acusador privado, dice que el día que su tío Basilio Viejobueno fué ahorcado estuvieron de baile él y sus hermanos.
Añade que supo del crimen de que se le acusa al día siguiente de cometerse, y que al saberlo fué a consolar al hijo de Hipólito, Mariano Mayordomo.

Declaración de Castrillo
Según la partida de bautismo del procesado, leída ante el tribunal, resulta ser pariente de Casto, Justo, Agripino y Petra.
El procesado niega rotundamente su participación en los asesinatos, y dice que si otra cosa declaró fué por temor a que le maltrataran.
Al contestar a las preguntas del fiscal, Sr. Belmonte, incurre en tan palmarias contradicciones, que ocasionan grandes murmullos en la sala.